sábado, 22 de agosto de 2009

Mazatlán

Me fui a Mazatlán, uno de los puertos más importantes de la costa del Pacífico Mexicano. Se ubica en Sinaloa, una de las entidades que más ha resentido la guerra contra el narcotráfico que emprendió el gobierno de mi país, pero ha sobrevivido gracias al turismo.

El calor es asfixiante, 35 grados, las playas son muy bonitas, la gente amable, pero el ambiente "pesado" se siente.

Me refiero a que los bares y restaurantes están vacíos, por lo menos así me tocó. Las noticias de violencia sobresalían en las primeras de las planas de los periódicos y en algunos noticieros locales.

Algunas zonas residenciales son impresionantes, me refiero a enormes mansiones, camionetas de lujo y algunas personas portan joyería impresionante.

Pero también está el lado amable, la gente que trabaja todos los días, que sale a la playa a ofrecerte sus artesanías, aquellos que venden comida tradicional como carne asada y tacos de Marlin que se venden en plena calle.
Además que en las playas del malecón se puede ver a personas que pescan de forma rudimentaria, es decir con tubos, hilos y no con impresionantes cañas.
Puesta del sol en Mazatlán
Tacos de Marlin
Playa del Mayan
Pescadores locales trabajan en el Malecón.

Otra puesta del sol, desde el malecón

El malecón de Mazatlán

Zona comercial de Mazatlán

viernes, 7 de agosto de 2009

Y que me niegan la visa pa´ ir a Canadá


Pues nada, que hace un mes cayó como bomba la noticia en México: Canadá pide visa para los turistas que deseen visitar ese país.

- Me carga la chingada. No por favor, justo este año no por favor-, fue lo que pensé, ya que yo tenía planeado irme pa´allá a visitar a mi amiga Diana, conocer muchos algunos lugares y pasarla bien.

Yo había comprado mis boletos el 15 de junio. Ana de la Cueva, mi gran amiga, me ayudó con todos los trámites e incluso el itinerario.

Pues ahí me tienen buscando la documentación requerida, desde carta del lugar donde trabajo, historial financiero, certificado médico e incluso una carta de no antecedentes penales, y un documento que certifique voy a la escuela y que tengo vacaciones.

El certificado médico lo saqué en una clínica del gobierno, justo el día de mi cumpleaños, a las 6 de la mañana. Finalmente lo obtuve.

La carta de mi trabajo y del inglés me la dieron inmediatamente. -A huevo, con esto lo hago- Iluso...

La verdad es que yo destruyo mis estados de cuenta del banco, nunca los guardo, me deprimien jaja, y tuve que ir a una sucursal para que imprimieran mi historial.

- Lo siento joven- dijo una gorda, -No puedo imprimirlos aquí, sólo en la sucursal en la que abrió su cuenta.

-No mames, ir hasta San Juan del Río, Querétaro, ni pex, esta misma noche me lanzo-

-Juan Ma, me das permiso de salir hoy a las 9 para irme a Querétaro a imprimir? Sí Vic, vete con cuidado.

Pues ahí me tienen, a las 9 de la mañana de siguiente día en el banco, comprando la guía y en friega regresándome a la Ciudad de México.

Era viernes. Al siguiente lunes a las 5 de la mañana estaba formado en la Embajada porque había muchísima gente. Hice 3 horas, 20 minutos de fila. Las historias de la gente no se hicieron esperar.

-Yo vengo desde Los Mochis, Sinaloa, ya me hicieron gastar en avión, en hotel y ahora me urge viajar a Canadá, tengo un familiar enfermo-, comentó una señora con rasgos orientales.

-Yo van tres días que vengo y se han hecho weyes, muy amables, pero no me reciben copias de mis documentos. Yo tendría que haber viajado la semana pasada-, agregó un bigotón de Chihuahua.

La verdad es que el trato en la Embajada fue muy amable, no tuve mayor problema.

Pero pasaron 10 días y no había respuesta para mi visa. Mandé rastrear mi paquete y resulta que la compañía de envíos no encontró mi casa y que lo regresaron a la central.

- Esto ya me huele mal-, luego luego me empecé a sugestionar.

Y llegó el viernes, fui a una de las oficinas a recoger mi paquete. Lo abrí, tomé mi pasaporte inmediatamente y no vi el sello.

Busqué la hoja de la embajada y resulta que por no tener un historial financiero "bueno", o sea con miles y miles de pesos", no podía viajar a Canadá.

-Mta madre ¿y ahora?- Pues a cancelar los boletos.

-A ver si no me carga la ch%&%- y no me reembolsan el importe

Afortunadamente no tuve mayor inconveniente con la gente de la aerolínea, me hicieron la cancelación pertinente y sólo me cobraron un ligero cargo.

Y pues así me quedé, sin la mitad de mis vacaciones, la otra mitad son aquí en México, dejando a Diana plantada y muy, pero muy emputado por el resultado.
-No te preocupes hijo, ellos se lo pierden- me consolaron mis papás.