lunes, 14 de septiembre de 2009

¿De verdad hay algo qué festejar este 16 de septiembre en México?

Este 16 de septiembre de cumplen 199 años de la independencia de México. Dentro de un año serán 200 y el gobierno ya prepara una gran celebración.
Y la verdad es que en el radio escuché que los comentaristas de cuestionaban ¿de verdad hay algo que festejar?
Creo que no. México está cada día peor. La inseguridad crece día a dia, lo mismo puede ser un asalto a mano armada, un secuestro o simplemente una bala perdida.
Si nos vamos a las estadísticas, el periódico Unomasuno reportó el domingo que en lo que va del sexenio del presidente Calderón, 6 mil 133 personas han muerto de manera violenta en crímenes relacionados al narcotráfico.
Pero a todo esto se suma la pérdida de empleos. La crisis nos ha pegado muy duro a los mexicanos y no vemos la forma en que saldremos de ésta. El plan de "austeridad" del gobierno, junto con el paquete económico que se discute en el Senado, propone aumentar impuestos a quienes pagamos nuestras contribuciones.
Nos quieren aumentar por cualquier consumo, por telecomunicaciones, por cigarros. A esto hay que aumentarle el aumento en los precios del gas, luz, gasolina, agua, etc.
Se presume la creación de miles de empleos, cuando la realidad es otra. Sólo para que se den una idea, la desaparición de tres secretarías, o ministerios, dejará sin empleo a 10 mil personas.
Pero la cosa en México no solo es violencia, secuestro y economía. Ahora también aerosecuestros.
Como todos saben, la semana pasada "Josmar" un pastor cristiano intentó secuestrar un avión de Aeroméxico. Para muchos fue la noticia del año, para otros una anécdota más e incluso para muchos colegas periodistas, entre los que me incluyo, tiene todos los elementos para pensar que se trata de un distractor. ¿Por qué? porque el héroe de este acontecimiento es Genaro García Luna, el "flamante" secretario de Seguridad Pública.
Y pongo en duda el heroísmo y eficacia de este tipo porque nos ha querido ver la cara de idiotas en repetidas ocasiones. Sólo basta recordar el montaje que organizó para que los medios transmitieran "en vivo" el desmantalamiento de una banda de secuestradores, entre los que estaba Florence Cassez. Para saber más de los "montajes mediáticos" del secretario de Seguridad Pública hagan clic aquí.
Sobre Genaro García Luna se vierten miles de acusaciones, quizá algunas justificadas, otras no, pero llama mucho la atención que los mismos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública se quejan de su jefe. Basta leer Proceso, Reporte índigo y La Jornada para saber que este funcionario no es honesto en su trabajo, y como experto en montajes, cualquier cosa que haga es cuestionada.
Pero también la salud es un tema polémico en México. A raíz de la epidemia de influenza AH1N1, la fragilidad de nuestro país quedó al descubierto cuando nos dimos cuenta que, gracias a la nula inversión en ciencia y teconología, no teníamos laboratorios para detectar esta enfermedad.
Las consecuencias del AH1N1 siguen. Ahora que China y algunos países europeos han anunciado que ya tienen la vacuna para este mal, México tendrá que esperar para recibirla. Por supuesto, ni podemos pensar en producir la vacuna a corto plazo, por qué? pues porque el presupuesto para ciencia y tecnología se reduce cada año más.
También creo que es importante mencionar que las lluvias han ocasionado que cientos de personas hayan perdido su patrimonio en el DF y su zona conurbada. Yo sé que esto es un asunto de la naturaleza, pero también sé que si se hubiera atendido el problema de viviendas en zonas de riesgo, un drenaje adecuado y las medidas de protección civil se hubieran puesto en marcha, quizá la tragedia sería menor.
Y las injusticias en México siguen. Una indígena de nombre Jacinta ha sido encarcelada en Querétaro por secuestro. No hay un solo elemento que demuestre la culpabilidad de esta mujer. Organizaciones internacionales han exigido la liberación de Jacinta porque no hay pruebas en su contra. Un policía, el que supuestamente secuestró, no ha hecho acto de presencia en los juzgados y por su cobardía, una mujer sigue en la cárcel. Todo parece indicar, después de años, que Jacinta obtendrá su libertad.
Y siguiendo en las violaciones a los Derechos Humanos, las legislaturas de 16 estados han aprobado una ley "antiborto", es decir, penaliza, castigo de cárcel, a las mujeres que decidan interrumpir su embarazo. Aquí yo no voy a polemizar si estoy a favor del aborto o no, simplemente estoy a favor del derecho a que la mujer decida qué hacer con su cuerpo, y no que ésta decisión sea vista en las leyes.
Para darse una idea de las violaciones a los derechos de las mujeres, en Diario de Querétaro publicó en primera plana la historia y fotografía de una mujer que interumpió su embarazo y terminó en la cárcel, A caso no les parece grave esto? Tener que exhibir a una mujer porque tomó una decisión sobre su cuerpo. Quién chingados es el editor de ese periódico como para "desnudar" a esta mujer frente a toda la sociedad. A mí me parece falta de ética y una aberración la exhibición de esta mujer.
Y tampoco hay que olvidar la tragedia de Sonora, donde más de 40 niños murieron por un incendio en una guardería. Es hora que no hay culpables por esta tragedia. Las autoridades, una vez más, se han hecho bien pendejadas y creen que se nos va a olvidar que por sus negligencias, una tragedia se pudo haber evitado.
Ahh y se me olvidaba! la periodista Lydia Cacho sigue recibiendo amenazas de muerte. Sí, Lydia Cacho es la periodista mexicana que dejó al descubierto las redes de prostitución y trata infantil.
Este es el México real, no aquel que nos venden en la televisión. Este es el México que se niegan a ver las autoridades, el México que tiene hambre, el México de las injusticias, de la corrupción.
Podría seguir escribiendo miles de historias más que desnudan y exhiben la fragilidad del país, pero me basta con éstas para volver a reflexionar sobre la pregunta del radio ¿Hay algo que festejar en nuestro país? Por supuesto que NO.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Real del Monte


Pues nada, que fui a Real del Monte, Hidalgo, un pueblo maravilloso que se ubica muy cerca de la Ciudad de México.Aquí el tiempo no se detuvo, pero sí dejó su huella, y muy profunda.

Es como estar en uno de esos pueblitos de las caricaturas, donde las montañas te rodean, hace frío y la arquitectura del mismo es fascinante.


Real del Monte es un pueblo de tradición minera. Aquí se han filmado películas, telenovelas e incluso ha sido la inspiración de pintores y escultores.
Los habitantes se sostienen del turismo, en su mayoría, la venta de plata y minería.Comer un paste es lo tradicional en Real del Monte, aunque también se puede disfrutar de dulces típicos mexicanos, elotes, y pan.


En las partes altas del pueblo y desde la carretera se ve que la mayoría de los techos con rojos en dos aguas.

También hay un trenecito modesto para que los niños se diviertan, mientras los adultos "turistean".

Aquel domingo Real del Monte se vistió de luto. Todo mundo estaba de compras, tomando fotos, disfrutando de la comida cuando se hizo el silencio.


De pronto, por la calle principal, llegó una procesión. Un féretro la encabezaba. Detrás de éste iba la mamá del difunto que lloraba rodeada de otras mujeres, la novia de éste, así como por familiares y amigos.A todos los que estábamos ahí nos impresionó la imagen.
La calle, que en domingos está llena de personas caminando, se despejó para dejar pasar al procesión que se dirigía a la iglesia.
Todos, en silencio, tomábamos fotos. Después me enteré que el difunto había llegado el viernes de Estados Unidos a ver a su familia y el sábado murió. Tenía treinta y tantos años. Una patrulla con policías escoltaba al cortejo fúnebre.
Cuando el féretro y los demás entraron a la iglesia, todos volvió a la normalidad. Fue una especie de respeto a los dolientes. Paralizar las actividades por un momento.


De verdad que este lugar es fantástico, incluso el hospedaje en el hotel más céntrico es muy barato.
Vale la pena ir un fin de semana para descansar, y olvidarse de las presiones que vivimos en las ciudadas.