viernes, 8 de agosto de 2008

Qué opinas: Sí o no a la pena de muerte

Esta semana estuvo llena de reflexiones y aprendizaje, pero sobre todo de lo primero.

Quisiera empezar por el secuestro y asesinato de un chavo de 14 años que cimbró a todo México y nos recordó que ese fantasma, sí, fantasma, no ha desaparecido de nuestras sociedades.
Aunque vivas en la capital o provincia estás expuesto, seas rico o pobre, culto o analfabeta, güero o moreno, de eso no hay duda.

Quizá se pregunten ¿A poco Vic conoció a Fernando Martí? Y la respuesta es no, pero finalmente nos sensibilizó a muchos y no conozco a una sola persona que no se haya conmovido por el caso. Éste reactivó un tema que a muchos nos cuesta fijar una postura y es la pena de muerte.

Si me preguntan si estoy de acuerdo con esa forma de hacer justicia te respondo que sí. Quizá me dejo llevar por las emociones, o por el corazón como dice mi mamá, y no por la razón y congruencia.

Creo que muchos pensamos: ¿Y si yo fuera el padre o el hermano de ese chico perdonaría a sus captores? ¿O si el mismo caso se repitiera en mi familia dejaría de sentir esas ganas de venganza?

Pero también una amiga me dijo: Yo no estoy de acuerdo porque SIEMPRE hay que elevar el espíritu del ser humano y la muerte es lo contrario.

-¡Tú no eres igual que el secuestrador o el asesino!- y tiene razón, y justo en ese momento analizo la situación y cambio de postura.

Todo esto derivado de un delito llamado secuestro y que afecta a todos los países en desarrollo, como el mío.

Pero si nos vamos a los números nos daremos cuenta que las ejecuciones de delincuentes no han logrado recudir los delitos.

También hay que analizar qué clase de delito se cometió y cuáles podrían ser "menos graves" y que no ameriten esa sentencia.

a) ¿Tú qué opinas al respecto?
En el próximo post les platico sobre el segundo tema que me hizo reflexionar y que me dejó muchísimas enseñanzas que, me queda claro, me hicieron más sensible y pude valorar todo lo que espiritualmente tengo, porque todos lo tenemos, pero pocas veces nos damos cuenta.

Foto del secuestro: psiquiatric.blogia.com