jueves, 1 de abril de 2010

Carta al presidente Felipe Calderón.

Sr, presidente:
Leo que usted está muy indignado porque los mexicanos hablamos mal de nuestro país en el extranjero.

Está muy enojado porque los periodistas sólo damos malas noticias, pero eso sí, no hace nada por los colegas que han sido asesinados.
Usted está molesto porque los mismos embajadores y cónsules alertan sobre la violencia en el país y porque también lo hacen los gobiernos extranjeros.

¿Pero qué pretende? ¿Que digamos que aquí todo está en completo orden y que es seguro salir a las calles? No señor presidente, las cosas aquí en están muy mal.

Este mes que acaba de terminar fue el más violento en lo que va de su sexenio. De esa guerra que usted decidió emprender y de la cual pocos estamos de acuerdo y que, aunque se enoje, ya perdió.

Pero vamos más allá. Este mismo mes un comando armado mató a 10 jóvenes, 7 de ellos menores de edad, en un poblado de Durango, en una zona a la que nadie, ni siquiera el Ejército, se atreve a entrar porque está en control del narco.

¿Le sigo?
Tres estudiantes de posgrado del Tec de Monterrey murieron en medio de un tiroteo.

En Monterrey y Reynosa, ciudades del norte de México, presuntos sicarios tomaron camiones y literalmente bloquearon avenidas para que las autoridades no pudieran llegar a la zona donde se enfrentaban grupos de sicarios.

También mataron a tres personas vinculadas al Consulado de Estados Unidos.

Y ni qué decir de los decapitados de Morelos, Sinaloa y Michoacán.

También es importante mencionar que nos la volvió a hacer. Subió el precio de la gasolina y del gas. Y gracias por mandarnos decir con el secretario de Hacienda que los incrementos en combustibles seguirán.
Pero no sólo hay violencia.

Cómo es posible que a casi un año del incendio en la Guardería ABC donde murieron más de 40 niños y está documentado que hubieron irregularidades por parte de las autoridades, el actual secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, quien fuera titular del IMSS, siga en su gabinete sin enfrentar a la justicia.

Y cómo se atreve a decir que la economía mejora, cuando los ciudadanos vemos que es al contrario. No hay trabajo, los alimentos suben, el transporte aumenta y claro, el mercado de la ilegalidad prolifera.

Pero eso sí, insiste en la magna celebración del Bicentenario. Por favor, no hay nada que festejar.

Señor presidente, habemos muchos que no dejaremos de publicar lo que pasa en el país, aunque usted se enoje.

Habemos mucha gente que estamos muy decepcionados de su gestión, vaya, que creímos en usted y que nada más no vemos claro.

Y si quiere que hablemos bien del país, haga las cosas bien. Pídale unos consejos a Lula da Silva de Brasil o a Michelle Bachelet que dejó un muy buen sabor de boca en Chile. Vea las imágenes cómo los aclama su gente.

¿O de plano quiere que caigamos en el absurdo de inventar notas positivas? Usted nada más diga, pero ya basta de querer tapar el sol con un dedo.
En México sí estamos en crisis, con miedo, y perdón que se lo diga, pero en medio de una guerra perdida.
Atte,
Víctor Montufar